Al igual que en “La ventana indiscreta” de Alfred Hitchcock, donde el personaje interpretado por James Stewart husmeaba lo que ocurría en las viviendas vecinas, en la actualidad cada vez son más las maneras de controlar el hacer de los ciudadanos por internet. Desde las redes sociales, hasta en los buscadores, cada usuario de esta red deja una huella digital que puede ser encontrada y seguida por cualquiera con unos conocimientos adecuados. Esta información, que muchas veces puede parecer irrisoria, tiene un valor único e importante que puede llegar a utilizarse de diferentes maneras, en muchos casos con fines ilícitos.
Es cierto que en muchas ocasiones las personas aceptan dar su información de manera inconsciente, ya sea obviando leer las típicas condiciones de uso o a sabiendas de estas, aceptarlas sin tener en cuenta el riesgo que puede causar. A partir de la masificación de Internet el tema de la privacidad de la información comenzó a adquirir mayor trascendencia para la comunidad en general y ya no sólo para los expertos del área de seguridad informática o las empresas. Las redes sociales han aumentado drásticamente la filtración de fotos, localizaciones o textos por los propios implicados. Cada uno es consciente de su nivel de exposición, y obviamente si quiere o no mostrarse.
El sonado caso de la filtración de decenas de fotos de actrices famosas debido a un fallo en la seguridad de la nube de Apple, es uno de los más claros ejemplos de pérdida de privacidad, que aun siendo las imágenes de origen personal llegaron a ver la luz y a repercutir informativamente en todo el Mundo. Esto quiere decir que pese a que las nuevas tecnologías avanzan a favor de los intereses de las personas también avanzan los métodos de los “hackers” para burlar la seguridad.
También la pérdida de intimidad puede llegar desde la propia compañía receptora de la información. En 2014 fue muy comentado la puesta en marcha por parte de Facebook de una plataforma para vender información (me gustas, compartidos, etc) a compañías publicitarias con el fin de aumentar la rentabilidad de los anuncios que ve esa misma persona.
Por ello, hay que tener en cuenta que la información u opiniones que lancemos a la web puede resultar perjudicial para nuestros propios intereses. Cada vez son más los departamentos de Recursos Humanos que investigan el comportamiento de sus candidatos en Internet para así conocer sus tendencias ideológicas o posibles críticas a la empresa para la que ahora postulan.
8 CONSEJOS PARA AUMENTAR TU SEGURIDAD EN INTERNET
1. Cerrar las sesiones y aplicaciones una vez hemos terminado de utilizarlas, especialmente aquellas sensibles como las de las operaciones bancarias
2. Instalar herramientas de tracking y borrado remoto para que, al menos, no se queden datos en el teléfono si nos lo roban o lo perdemos.
3. Ser cuidadosos a la hora de instalar aplicaciones de una fuente o proveedor poco fiable. Siempre es preferible instalar aplicaciones disponibles en los markets oficiales, como la App Store de Apple, Google Play de Android o Marketplace de Windows Phone.
4. Mantener las aplicaciones y el sistema operativo de nuestro smartphone actualizados. Probablemente la nueva versión incluya una protección adicional o ayude a mejorar la seguridad.
5. Tener precaución a la hora de utilizar redes WiFi abiertas en lugares públicos y no confiar en certificados presentados durante la navegación sin verificar su origen
6. Leer atentamente las condiciones de uso y los permisos solicitados por las diferentes aplicaciones que descarguemos.
7. "Si no quieres que algo sea público, no lo digitalices". Usar el sentido común.
8. Cambiar las contraseñas. Es aconsejable cambiar las contraseñas cada tres meses y no repetir en muchos sitios distintos, así como evitar el uso de contraseñas iguales en útiles sensibles, como datos bancarios.
Para
terminar, el documental del periodista español Jon Sistiaga: “Estamos
desnudos en Internet?
Consejos muy útiles para realizar un uso responsable de internet. Considero importante hacer conscientes sobretodo a las nuevas generaciones, los adolescentes que comienzan con sus primeras experiencias en este àmbito, para que sepan las repercusiones de sus actos así como de la importancia de las revelaciones de datos de su vida privada, para que valoren aquella información que pueden publicar y aquella que no, para que no confundan su vida on line con su vida real.
ResponderEliminarPoner tus datos en un mundo tan grande como es el de Internet es un arma muy peligrosa, cualquiera puede llegar a dar con ellos. Yo por mi parte intento poner la menor información sobre mi posible.
ResponderEliminarLa verdad es que sí que es muy peligroso y por tanto hay que tener mucho cuidado, ya que si facilitas tus datos... nunca se sabe lo que puede pasar.Por eso yo hago lo mismo que tú, no poner mis datos o poner lo mínimo.
EliminarMuy buenos consejos, y muy recomendables de seguir si hoy en día deseas tener tu intimidad bien segura. Buen post.
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