Todos sabemos
perfectamente lo que son las llamadas relaciones
personales, más que nada porque son un ámbito imprescindible al fin y al
cabo en nuestras vidas, pues forman, de manera innata, parte de nuestro ser. Somos
seres sociables, es decir, en nosotros predomina la búsqueda de la comunicación
con otros individuos de nuestra especie, pues es lo que nos hace avanzar,
crecer y evolucionar. Así, las relaciones son realmente influyentes, no solo en
el resto de relaciones, si no en los demás espacios que conforman nuestra vida,
aunque en ocasiones esto no sea de nuestro agrado.
Las relaciones o
vínculos “personales” hacen referencia a todos aquellos contactos que
mantenemos a lo largo de nuestra vida privada. Es por ello que constituyen otro
campo tan importante en nuestra vida como lo hace el trabajo o la salud, por
ejemplo. Tan significativas e influyentes son y tanta huella acaban dejando en
nuestra existencia que realmente es necesario saber conservarlas, encaminarlas
y mantenerlas en su correcto lugar.
De esta forma, si
queremos pulirnos como personas y conseguir el éxito en los distintos ámbitos
vitales, debemos saber cómo cultivar este tipo de relaciones, y para ello es
primordial el saber comunicarnos, ya
que la comunicación es la base de cualquier tipo de relación. Sin comunicación,
¿cómo podrían entenderse las personas? De ahí el célebre refrán: «Hablando se
entiende la gente». Es más, en muchas situaciones nuestras relaciones nos han
influido incluso en nuestra forma de pensar y bienestar general, lo que a su
vez e irremediablemente, afecta a otros campos de nuestra vida.
Las relaciones
personales hacen referencia a los lazos existentes con amigos, familia,
conocidos, pareja, e inclusive con personas de tu ámbito laboral con las cuales
desarrollas un mayor grado de contacto y comunicación. Es por ello que una mala
comunicación puede llegar a ser la causante de discusiones, rupturas de lazos,
divorcios… Por lo que la clave consiste en aprender a comunicarnos
correctamente con las personas de nuestro entorno, lo cual va de la mano con la
empatía, un factor considerablemente
significativo a la hora de establecer relaciones.
Estas relaciones en
su gran mayoría se tratan de “uniones” a largo plazo, por lo que en este juego
interpersonal se otorgan papeles fundamentales, además, a la confianza, el
respeto y la consideración que se da entre los individuos-interlocutores.
Hecha esta pequeña
introducción sobre cómo enfocar y en qué consisten las relaciones personales, me gustaría señalar la influencia que ejercen las ya tratadas redes, aplicaciones de mensajería (como el famoso whatssap), las infinitas emisoras de radio que nos transmiten miles de informaciones y matices de novedad a nuestras vidas... y, en fin, todo este "mundillo" de la Comunicación, que cómo no, afecta directamente -debido a nuestro alto grado de interconexión comunicativa hoy en día- a la forma en la que nos comunicamos con el resto de personas y el entorno, inclusive nuestros propios contactos. Todo esto, forma parte de nuestra realidad, y, evidentemente, ejerce influencia en nuestras relaciones personales.
Por último añadir: ¿a quién no le ha dado más
de un quebradero de cabeza alguna que otra relación? Es obvio que nadie se salva.


"El hombre es gregario por naturaleza" No conozco el autor de esta cita, pero recuerdo haberla oído en una clase de filosofía del Instituto. Sin duda, sin relaciones no somos nada porque no habría un espejo en el que mirarse y pecaríamos del síndrome narcisista, que, por otro lado, se impregna más y más en nuestra sociedad.
ResponderEliminarBuena entrada, Lidia.
Lidia, tienes razón en que todo ser humano es social por naturaleza, pues necesita comunicarse y desarrollarse a través de su entorno. Pero para bien o para mal, vivimos en una realidad, que desde mi punto de vista, es virtual. Nuestras relaciones sociale se basan en las últimas horas de conexión de whatsapp o en saber en qué momento la otra persona ha recibido o leído un mensaje en Facebook;y eso, desde mi punto de vista, no constituye una verdadera comunicación, pues lo único que mostramos es una dependencia por el tiempo en que se tarda en recibir algo que queremos comunicar, sin prestar demasiada atención al contenido del mensaje que queremos hacer llegar. Ya no entablamos el ideal de relación social que todo el mundo creemos establecer. Creamos vínculos con las redes, nos comunicamos con ellas, pero no con las personas.
ResponderEliminarPor cierto, soy Sandra Sánchez ^^
EliminarInteresante post Lidia, a mi modo de ver las cosas la forma de relacionarnos además de evolucionar junto con la tecnología, también ha ido a peor en cuanto a "acercamiento" se refiere, es decir, antiguamente las personas se relacionaban hablando en la calle, tabernas, durante las fiestas, etc., mientras que hoy sólo necesitas un dispositivo con conexión a Internet. La "magia" y lo "bonito" de quedar con alguien o conocer a una persona por primera vez mientras observas cómo es cara a cara, la invitas a bailar o tomar algo, eso con el tiempo se va perdiendo, y es una verdadera lástima.
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